sábado, 24 de agosto de 2013

CAPÍTULO 1.


 Un día más tras el fatídico accidente estoy aquí, tirado en mi cama sin ganas de nada. Mi madre no entiende lo que me ocurre. Según ella soy un Steele y tengo que ser fuerte, pero mis fuerzas están totalmente perdidas desde aquel día. Recuerdo que la señora Milton me llamó para comunicarme lo ocurrido. Ha pasado una semana y yo aún puedo sentir lo que sentí ese día. Yo se que a ella no le gustaría verme así, pero si ya de todas formas no me puede ver, ¿qué más da?

—Hijo, deberías levantarte. Date un paseo, tomar un poco de aire te vendrá bien.
—Mamá, no insistas.
—No puedes estar lamentando el suceso toda tu vida. No fue culpa tuya, Matt, entiéndelo.
—Si hubiese ido a darle la comida al trabajo como siempre hacía, esto no habría pasado. Ella no hubiese salido a comer y no hubiese recibido ningún disparo en ese atraco.
—Pero estabas estudiando para tus exámenes finales, y eso ella lo entendió perfectamente. Vamos, Matt. Eres un St...
—¡QUE SEA UN STEELE NO QUIERE DECIR QUE YO NO LA QUISIESE, JODER! —interrumpí, y entonces cerré la puerta de mi habitación.

 Mi madre y yo estábamos hablando de mi novia, Marie. Llevaba 3 años con ella, fue mi primer amor y esperaba ser el último. Cogí un marco de fotos que tenía sobre mi mesilla de noche. En ese marco había una foto de ella, tan preciosa como siempre. Tras la foto escondía una carta que ella misma escribió hace unos meses, y yo la tenía dentro del marco para leerla cuando me apeteciera. Saqué la carta del marco y comencé a leerla:

  (hacer click en la imagen para leer mejor)
Ella fue la única chica que llegó a amarme de verdad, y lo más importante: me enseñó a amar. Aquel día, 22 de Junio del 2012, mi vida dejó de tener sentido porque se fue a la tumba con ella. Yo siempre solía ir a llevarle la comida al trabajo todos los sábados, ya que era el único día que tenía que almorzar en esa tienda asquerosa, pero ese día, mi madre y su obsesión por tener al hijo perfecto me obligaron a quedarme en casa estudiando para el examen final antes de la evaluación. Mi hermano adoraba a Marie, de hecho siempre me preguntaba si vendría. Aún no sabe que ella ya no está entre nosotros. Si lo supiera sería un golpe realmente duro para él.

—¿Puedo pasar, Matt? —dijo Ethan, mi hermano, a través de la puerta.
—Claro enano, pasa.

 El chico entró y se sentó junto a mi en la cama. Notó que estuve llorando, ya que se notaba a leguas, no se si por mis ojos hinchados, las ojeras de no dormir, mi cama y rostro húmedos, o todo junto.

—¿Qué te pasa? ¿por qué no viene Marie a consolarte como siempre?
—Ella ya no va a venir más, enano.
—Te ha dejado y por eso lloras, ¿no?
—No exáctamente.
—¿Entonces? —dijo con tono curioso.
—No puedo explicarte, Ethan. Sal un rato, luego hablamos.
—Venía a enseñarte mi nuevo juego de Play Station 3, ¿no te apetece jugar conmigo?
—Ahora mismo no, Ethan. Sal, luego jugaremos, por favor.
—De acuerdo. Por cierto, Marie sale muy guapa en esa foto.

 Ethan salió de la habitación con su nuevo videojuego. Parecía contento. Si supiera lo que ocurrió...

2 comentarios:

  1. me gusto mucho tu primer capitulo , te dejo un comentario porque tambien escribo una novela y me encantan que me dejen comentarios , bueno que buen trabajo y cree que sere una de tus lectoras.Besos cielo :3

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    1. Aw, mil gracias, en serio. Sinceramente amo escribir y me gusta que me halaguen por ello. Espero que te siga gustando la novela conforme vayan pasando capítulos. Un beso. <3

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